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Prepararse para una travesía nocturna

 

Los equipos electrónicos marinos han hecho que las travesías nocturnas resulten más sencillas que nunca antes, pero ¿cómo prepararse para navegar después de que se haya puesto el sol? Aquí te ofrecemos nuestros 10 mejores consejos.

1. Toma las decisiones correctas

Puede que en las actividades de formación náuticas que hayas cursado se haya tratado la navegación continua, pero es mejor que la primera vez que sales de noche a los mandos de tu embarcación esté bien planificada. Evita retrasos no planificados y salidas de emergencia. Planifica una travesía que te sirva para mejorar tus habilidades.

2. Planifica la travesía

 

Comprueba que has establecido el rumbo, introducido los waypoints correspondientes y anotado cualquier otra referencia necesaria (como las mareas, los datos meteorológicos y los canales de radio) en tu plan de navegación. Si vas a utilizar un teléfono móvil en el casco, puedes copiar las notas allí para volver a consultarlas con facilidad.

3. Evita riesgos innecesarios

 

Piensa en cómo hacer que tu planificación resulte menos estresante. Por ejemplo, evita siempre que la ruta que sigas se aproxime demasiado a boyas sin iluminar o a formaciones rocosas. Si fuera posible, decántate por aguas más profundas, donde sea menos probable que te topes con equipos de pesca. Atraviesa las rutas comerciales concurridas perpendicularmente en un ángulo de 90 grados aun cuando no estén reguladas, para evitar en la medida de lo posible el tiempo que pases en posibles conflictos. En las embarcaciones más rápidas, plantéate reducir la velocidad a la que sueles navegar. Aun a 20 nudos, estarás desplazándote 10,3 metros (33 pies) por segundo. Cuanto más lento vayas, tu capacidad de responder a posibles problemas se incrementa notablemente, a pesar de que necesitarás más tiempo para recorrer una misma distancia. Si sales por la mañana muy temprano, puedes disponer un plan "mixto": partir a baja velocidad y prever el momento en el que puedas acelerar, aproximadamente una hora antes del amanecer.

4. Aprovecha la luz de la luna

 

Para facilitar enormemente tu travesía nocturna, elige una noche en la que la luna esté como mínimo en cuarto creciente o cuarto menguante, con el cielo despejado. En función de la latitud a la que te encuentres, también puede ser bueno elegir las semanas con los días más largos, cuando hay menos horas de oscuridad profunda. Si nunca antes habías navegado de noche, te sorprenderá la cantidad de luz residual que queda en las horas nocturnas del verano.

5. No pierdas la visibilidad nocturna

 

Evita perder la visibilidad nocturna buscando elementos que pudieran deslumbrarte los días previos a tu partida. Familiarízate con la función de atenuación de luminosidad de tus equipos electrónicos marítimos para bajar el brillo cuando oscurezca. Comprueba si se produjera algún reflejo en el parabrisas que pudiera distraerte. Las luces de navegación de las embarcaciones de recreo suelen reflejarse en superestructuras blancas y pasamanos de cubierta, así que deberás comprobar si este fenómeno supone problema alguno antes de la fecha de salida prevista. Evita la tentación de reducir la potencia de las luces de navegación o de bloquear el haz horizontal que emiten de cualquier forma, ya que deben seguir cumpliendo con la normativa contra choques pertinente mediante la que se rigen todas las embarcaciones marítimas. No obstante, es posible cubrir zonas en las que se produzcan reflejos parásitos o cubrir temporalmente la parte interior de las guías con cinta negra. Las defensas de las cestas de la cubierta de proa pueden ser otro elemento distractor, por lo que, si te es posible, guárdalas en algún punto seguro de la popa durante la noche.

6. Inspecciona los sistemas esenciales

 

Verifica siempre que las luces de navegación y todos los sistemas funcionen correctamente con la suficiente antelación. No te creerías la cantidad de travesías nocturnas que es necesario cancelar por algo tan simple como la falta de una bombilla de repuesto. Por consiguiente, salvo que tu barco cuente con luces de navegación LED homologadas, asegúrate de llevar los recambios pertinentes. Ten en cuenta que los tipos de bombilla que se utilizan en las luces de babor y estribor pueden ser distintos de los empleados en las de tope, las de ancla y las de alcance.

7. Ten al alcance de la mano los artículos imprescindibles

 

Prepara aquellos artículos que vayan a ser útiles para tu viaje para poder tenerlos a mano. Una pequeña linterna impermeable resulta de gran utilidad, al igual que algunos aperitivos y bebidas que te eviten tener que rebuscar por la cocina sin luz. Es bastante probable que las temperaturas bajen a medida que te alejes de la línea de costa, así que dispón de algunas prendas adicionales en un punto accesible. Asegúrate también de tener el kit de herramientas de seguridad al alcance.

8. Importance of lifejackets

 

Todo el mundo tiene su propia opinión al respecto de cuándo es el momento correcto de ponerse un chaleco salvavidas. Sea cual sea tu postura al respecto en horas diurnas, es sensato obligar a llevar los chalecos salvavidas siempre que se esté de noche en el casco. Comprueba que todos los chalecos tengan sus luces de señalización y que no hayan vencido. Recuerda al resto de tripulantes que procedan con más precaución si cabe en cubierta.

9. Conoce tus luces de navegación

 

Ponte al día sobre las luces de navegación y las señales luminosas que emiten los barcos de noche. Prevé las distracciones que supondrán las luces de cubierta de arrastreros y buques de pasaje: puede resultar muy complicado avistar luces de navegación contra el reflejo de otras fuentes lumínicas. La perspectiva de las distancias por la noche puede resultar muy confusa. Ten en consideración que algunas luces parecerán encontrarse mucho más cerca o lejos de lo que parece indicarse en el radar o el chartplotter.

10. Consulta tu posición en diferentes fuentes

 

La navegación por satélite, los radares y los chartplotters electrónicos, con su excelente grado de detalle, pueden hacer que no prestes atención a los elementos lumínicos de las boyas. De nuevo, asegúrate de conocer los elementos lumínicos de señalización marítima que aparecen en la carta y acostúmbrate a verificar la posición que se indica con lo que puedes ver a simple vista. Ten en cuenta que las luces en tierra pueden obstruir la visibilidad de las señales marítimas e incluso de objetos de mayor tamaño, como las paredes de un puerto, sin previo aviso. Por extraño que parezca, contar con unos buenos prismáticos de 7 x 50 puede ayudar a mantener la guardia en las horas nocturnas.

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