Omitir e ir al contenido
final-sonar-collective-header.png

El colectivo  de  las sondas

Por Kim Hollyamby

El colectivo  de las  sondas

Por Kim Hollyamby

Una revolución social ocurrida entre miles de propietarios de embarcaciones de todo el mundo está incrementando el grado de detalle con el que podemos acceder a la forma y la naturaleza de los fondos marinos, lacustres y fluviales. Se trata de un avance fantástico para aguas menos transitadas y lagos y ríos inexplorados, pero ¿para qué sirve?

 

En el mundo de hoy en día en el que la conducción de vehículos se ayuda de tecnología de GPS, cabe esperar que todas las vías transitables estén cartografiadas con un grado de detalle suficiente como para no perdernos nunca. A veces es necesaria una actualización de software para incluir los últimos datos de obras en carretera y modificaciones en la dirección del tráfico. No obstante, salvo que conduzcamos por una ruta campestre sin asfaltar, las posibilidades de tener que buscarnos la vida por nosotros mismos son muy escasas.

En vista de nuestro día a día con vehículos, cabe esperar que los datos que se observan en una carta marítima sean exactos y estén actualizados hasta el más mínimo detalle, pero hay una serie de motivos de peso por el que no siempre es el caso. Puede que las piedras no se muevan, pero los fondos de ríos, lagos y mares pueden sufrir cambios en sus características, a veces solamente después de una única tormenta o inundación. También debe pensarse si las zonas por las que navegamos estaban correctamente cartografiadas.

 

Volvamos a las antiguas cartas en papel para averiguar por qué nos hemos hecho esta última pregunta.

Fuentes de datos para las cartas de navegación

 

Si cogemos una carta marítima clásica y miramos al recuadro con las fuentes de datos, mejor estar preparado para sorprendernos con las fechas. En zonas con elevado tráfico de embarcaciones y envío de mercancías, es muy posible que los levantamientos hidrográficos profesionales cuyos datos se emplean para las cartas sean relativamente recientes. Si navega por aguas menos profundas o transitadas, no se sorprenda si ve que el levantamiento es antiguo (de hasta más de 100 años). Para poner esta situación en contexto, cabe decir que se siguieron realizando levantamientos hidrográficos con sondaleza como mínimo hasta mediados del siglo XX.

 

Aunque normalmente es un método preciso, el número de vez que se puede sondear el fondo mediante sondaleza es limitado. Entre sondeos normalmente se interpolaban contornos de profundidad intermedios. Efectuar estas interpolaciones entre distintos análisis de fondos sigue siendo necesario hoy en día, ya que, a pesar de que los actuales transductores de sonda son capaces de obtener hasta 20 puntos de datos por segundo, continúa sin ser posible abarcar cada centímetro de fondo. Aunque nuestros actuales mapas son mucho más precisos gracias a los avances tecnológicos, si las características concretas y exclusivas de un fondo no son sondeadas por un buque hidrográfico, no aparecerán en elemento cartográfico alguno. Resulta de mayor interés aún cuando nos acercamos a bahías de difícil acceso, aguas arriba por un río o riacho de escasa navegabilidad para todo lo que no sea navegación recreativa. Es probable que estas zonas nunca se hayan sondeado debidamente.

Las dificultades que suponen las aguas sondeadas deficientemente

 

Aventurarse en aguas nunca sondeadas o sondeadas por última vez hace muchos años es un reto muy divertido, siempre y cuando entendamos que dependemos mucho más de nuestras propias habilidades.

 

A modo de consejo general: cuanto más remota sea la zona, menos debemos depositar toda nuestra confianza en la carta y más atención debemos prestar a otros indicadores, como la sonda de profundidad, la pantalla de sonda en caso de disponer de una, los cambios que se produzcan en la superficie y el color de agua, e incluso el claro indicativo de por qué hay aglomeraciones de embarcaciones en determinados puntos.

 

Antes de que empiece a molestarnos de más el que es poco probable que las cartas marítimas sean igual de exactas que los mapas de tráfico rodado cuando nos topamos con el equivalente acuático de una carretera secundaria,

debemos recordar que dos terceras partes de la superficie terrestre están cubiertas de agua. Menos del 0,2 % de la masa terrestre es alguna forma de calzada, estacionamiento de vehículos, vía férrea, desguace, zona de estacionamiento pavimentada o pista de aeropuerto. Además de algún túnel aquí y allá, todo ello es visible desde el aire, lo que facilita enormemente la labor de los cartógrafos.

 

Los organismos hidrográficos de todo el mundo están utilizando tecnologías como nunca antes para actualizar las cartas marítimas y garantizar la seguridad de la navegación. Dada la impresionante magnitud de la tarea, cabe no obstante comprender que hay veces en los que los propietarios de embarcaciones de recreo deben actuar con inteligencia e ir más allá de confiar plenamente en la cartografía marítima formalizada. Por suerte, disponemos de tecnologías que nos proporcionan ventajas comparadas con el lanzamiento de sondalezas de los marinos de ataño.

La revolución digital del sondeo

 

Hoy en día los propietarios de embarcaciones de recreo disponen de más información sobre el mundo que se esconde bajo la quilla que nunca antes. Se han realizado nuevos avances muy emocionantes en el campo de los dispositivos electrónicos marinos en la última década, impulsados en parte por la búsqueda de peces, pero que han supuesto ventajas excepcionales adicionales para capitanes de cualquier tipo. Simrad® es líder mundial en incorporar todas estas capas de análisis subacuático y la abundancia de información que ofrecen directamente a las pantallas electrónicas integradas de tu embarcación.

 

Ahora hay disponibles representaciones de la realidad subacuática en forma de imagen en equipos aptos para embarcaciones de todo tipo, desde el barco más pequeño hasta los superyates, que ofrecen no solo lecturas de sondas de profundidad en tiempo real de la zona situada debajo, sino vistas en 2D y 3D a todo color de los contornos de profundidad y la composición del lecho de la zona circundante.

 

Analizaremos algunas de estas funciones y prácticas aplicaciones para sistemas de sonda Simrad® en futuros artículos, incluidos las modernas sondas de la gama. Pero ¿y si fuera posible ir un paso más allá y registrar las zonas ya exploradas para consultarlas posteriormente? O, mejor aún, ¿qué te parecería compartir datos de manera colaborativa para beneficio de los demás y poder acceder a mapas compilados a partir de los sondeos de sus sondas?

Una revolución en la cartografía náutica social

 

Esta es la premisa de Genesis®, del especialista en cartografía C-MAP®, empresa asociada de Simrad® del grupo Navico®. El elemento principal de este concepto es la capacidad del sistema de crear de manera automática un archivo de mapa descargable en la nube a partir de registros de sondas en el sistema Simrad® compatible del usuario y su posterior subida. Estos archivos de mapas no están diseñados para sustituir a las cartas, sino que son una mejora cuya finalidad es la de ofrecer información más detallada sobre las zonas por las que navegues. Una vez que hayas registrado un accidente subacuático en concreto, dejarás de tener que recordarlo posteriormente. Este nivel de suscripción a Genesis es gratuito.

 

Si te registras en Edge, la versión con suscripción de pago de Genesis, podrás disfrutar de diversas maneras mejoradas de trabajar con tus propios mapas, incluidas la combinación de varios seguimientos de sonda para conformar un seguimiento principal, la observación de la dureza del fondo por zonas con codificación por colores, la reproducción de los registros de sonda y la opción de mantener tus datos en secreto (quizá el último punto de pesca donde hayas obtenido buenos resultados).

También puedes añadir una capa de "vegetación" para identificar zonas del lecho subacuático donde crezcan plantas sumergidas. Esta opción está diseñada pensando en la comunidad pesquera para ayudarles a localizar y capturar peces. Otros propietarios de embarcaciones podrán aprovechar la información sobre zonas de vida vegetal submarina, corales y otros entornos delicados para evitar soltar anclas. Curiosamente, gobiernos e investigadores de todo el mundo utilizan también una función de cartografía de la vegetación en una plataforma en la nube similar denominada BioBase (biobasemaps.com) a fin de llevar un seguimiento cartográfico de las modificaciones que sufre la vida vegetal y proteger los hábitats de los peces.

 

Genesis también ofrece una colección de Social Maps generada por otros usuarios. Si quieres fascinarte observando cómo las piezas del mayor puzle del mundo encajan entre sí, puedes acceder gratuitamente a [genesismaps.com/Dashboard/SocialMap](https://genesismaps.com/SocialMap). En algunos casos, verás que se han analizado zonas al completo. En otros ejemplos actuales, los archivos de registro cargados provienen de una travesía entre A y B. No cabe duda que con el paso del tiempo se rellenarán otros vacíos de información.

Integración de Simrad® con Genesis

 

Gracias a la integración con una sonda compatible, los chartplotters, las sondas de pesca y los sistemas de navegación multifunción de Simrad® capaces de aprovechar las ventajas de C-MAP Genesis son las gamas NSO™, NSS™ y GO™.

 

Para obtener más información sobre C-MAP Genesis y ver vídeos del sistema en acción, visita

Cesta 0 elementos